Dennis, nacido en Barcelona hace 38 años, encontró su camino en el tatuaje de una forma inesperada. Con solo 17 años, compartía piso con un tatuador y veía de cerca el proceso, pero todo cambió el día que su compañero llegó a casa con un tatuaje de Javi Rodríguez. Esa pieza encendió en Dennis la chispa que lo llevaría a sumergirse de lleno en el mundo del tattoo.
Su estilo se caracteriza por un enfoque clásico y potente: caras de chicas, rosas, águilas y panteras conforman su imaginario artístico. Con líneas sólidas y una composición impecable, sus tatuajes reflejan la esencia del tradicional con un toque personal y dinámico.
A lo largo de los años, ha perfeccionado su técnica y desarrollado un lenguaje visual propio, influenciado por el tatuaje tradicional americano y la estética atemporal. Cada pieza que crea busca equilibrio entre fuerza y elegancia, asegurando tatuajes que perduran con el tiempo.







