Armine, nacida en Armenia hace 28 años, encontró su camino en el arte a través de la música hardcore punk. La energía y la estética de este género marcaron su visión creativa, llevándola a
estudiar Bellas Artes y a desarrollar un estilo que fusiona lo macabro con lo adorable.
Su universo artístico está lleno de calaveras, llamas y macarradas con un toque cute, una combinación que la distingue en el mundo del tatuaje. Sus diseños tienen una personalidad fuerte y
rebelde, pero siempre con un guiño divertido y carismático.
Con una línea firme y detallada, Armine plasma en la piel piezas que van desde lo oscuro y caótico hasta lo encantador y juguetón.







